Mr. Electro

marzo 20, 2011

Ansory Maifrens, los abandoné por mucho tiempo. Si no me reclama la futura señora de Briseño, seguramente no estaría escribiendo.. ¡y qué bueno! Ya basta de delegarle las crónicas marcianas a Dianita (mi media mitá), que esta historia es demasiado buena para no compartirla.

Fue mi cumpleaños, y como se debe, festejé toda la semana empezando por el sábado pasado. Y bien, ya sabes que tu cumpleaños es tu muy personal Año Nuevo y todo se te perdona… y yo, pos lo seguí demasiado al pie de la letra.  Y todo empezó cuando las voces de mi cabeza empezaron a cantar “tonight’s gonna be a good night” y lo mezclaron con un poco de Lady Gaga y mezcal.

Y bueno, ustedes no saben, pero hay un chico que me gusta. Y bueno, como era de esperarse, me gusta porque es un poco idiota… Me da entrada y luego se retracta, y dice que le da miedo, y que a la mera hora no…  y un día me besa y al rato se arrepiente. Y pues ahí yo estoy, deglutiéndome la tensión sexual cada que lo veo en la escuela y sintiendo como el hígado se retuerce cuando coquetea con la niña bonita o me entero de que hay otra güerilla rondándolo (si, porque al muchacho le gustan güeritas) con sus aires de macho alfa del High School Musical. Y bueno, así estamos desde octubre y ni pa’trás ni pa’ delante.

Llegó su cumpleaños, un mes antes del mío. Y fui a su festejo, tonta yo, sin expectativas pero “looking very hot” y con ganas de que hiciera otro de sus movidas de si-quiero-pero-mejor-no que, al final de cuentas, mucho me entretienen. Pero no, eso no pasó. Por el contrario, se acabó besando con una güera asquerosa ( jajaja y yo no estoy naaaada ardida eh) mientras mi corazón se rompía. Yo entonces decidí hacer lo propio… irme a poner hasta las manitas en algún otro lugar.

Y dado que me veía muy hot… acabamos en el Roofdeck del Hotel Empire, lugar bastante classy, tomando de a grapa y con la moral destrozada. Me dejaron dos minutos mis amigas para ir por un cigarro… corte A, yo agarrándome a besos a un completo desconocido. Fue lindo, me trato bien y no se aprovecho de mi. Yo no me acordaba de su cara, ni de su nombre, ni nada… solo que me pidió mi teléfono. Me habló al otro día, y me preguntó si me acordaba de el… yo fui honesta y le dije que no (pos total, dicen que a los hombres les gustan las cabronas honestas ¿no?). Me invitó a hacer “algo” y me contó que le gusta ir en el verano a los Hamptons. Yo dije… esto suena bien… eso y el ligero Preppy-New-York Accent que tenía.  Y bien, pasó el control de calidad: les pregunté a amigas si se acordaban de él y cómo estaba.. todas me dijeron que ok. Fiuuu… alivio.

Me llamó, yo accedí a salir con el. Me dijo que nos viéramos en South Street Seaport. Parecía una cita inspirada en un capítulo de Sex and the City.  South Street Seaport (SSS en adelante) tiene lugares lindos para cenar, además ves el río del Este y el puente de Brooklyn. Yo me puse muy nerviosa, hasta me fui con mi manita Diana de compras y a hacerme el threading con mis amigas las indias de la 14th st. “OMG… this sounds like a date”, pensé y casi busco en mi cajón el Tafil.

Llegué y me encontré con el. No estaba feo, pero tampoco… mmm tampoco tan bien como el alcohol me lo recordaba. SSS es también de los pocos lugares de Manhattan donde hay un mall… y bueno, por que no…. Me llevo  al último piso…. al bar del food court.

La conversación no fue tan mala. Me contó de su trágica infancia en el Lower East Side, su mamá puertoriqueña amante de las telenovelas y su papá un empresario siciliano-neoyorkino quesque muy pudiente. Me dijo que desde los 18 se salió de su casa, y se certificó como electricista… y que si, nunca había ido a la universidad. Ahora trabaja para Property Management de alguna inmobiliaria, vive en New Jersey y me dice que “viaja mucho….a la tristate area”.

Ok… esta bien, yo no quiero juzgar, pero ¿en serio? Ya sabía que nada bueno podía salir de atascarse con un tipo en un antro.  Ah… ¿y los Hamptons? Pues alguna vez su papá tuvo casa ahí, pero hace mucho que ya no. Solo que le gusta mucho (ajá). De Hamptons a Jersey Shore en cinco minutos.

Me ha vuelto a mandar mensajes… sí. Uno de ellos me decía que compró una botella de champaña conmigo en mente y que cuándo iba a su casa a ver una serie por Netflix (¡?).. luego para saber por qué no había sabido nada de mi desde que salimos… la última fue este viernes, que me llamó. No contesté… me da menos penita así que contarle todo lo que pienso.

En fin, esta historia sigue, porque todavía no llegamos al día de mi cumpleaños… pero no quiero saturarlos por el momento ;) CON-TI-NUA-RA…

 

Porque Gerardo me lo pidió. Miss you all!!

Fall: the start of school, orange red leaves, the smell of pumkins in the air, Halloween costumes (y ahora recuerdo que, si hubiera hecho mas ejercicio entraría en el disfraz de Lady Gaga… dammit!).

No había escrito desde Julio porque había estado ocupada viviendo. Haciendo. Diciendo. Pensando. Angustiandome. Sí, con el Otoño viene el sabor amargo de que se esta acabando el año… y es como… como el aftertaste de un buen café sin azucar y sin leche. Me gusta, pero me recuerda que con el año, también mi tiempo aquí se acaba. Quiero irme de aquí igual que me fui de México: sin nostalgias, sin dramas. Knowing that we all have to move on, and don’t whine about it.

Me llené de buenos amigos, de grandes experiencias, survival skills, conocimiento académicos, bla bla blas y demás clichés. No busco ya encontrarme, me di cuenta que siempre estuve aqui. Que siempre fui igual y que nunca he sido igual. Intento por el momento, estar aquí, ahora, respirar un día el frío incipiente y otro el calor trasnochado.

Se que estoy, por ahora, aquí. Y bueno, mañana quién sabe. Tengo que superar la ansiedad de la tesis, tengo que pensar si quiero pedir mi OPT y si puedo conseguir chamba aquí (porque esto no tengo que pensarlo, me rayaría, pero esta cañón).

Mientras tanto, pienso que la única cosa que me da pena fue  no encontrar al hombre de mi vida aquí. Ok,ok, no pierdo la esperanza, pero también se agota el tiempo. Dice mi horóscopo que entre el 22 de octubre y mediados de enero es el mejor momento de Piscis para encontrar a su media naranja.  Pos ojalá man’ta.  Si lo encuentro, les aviso, y secretamente espero que pueda regresarlo si no me sirve (es que la mula no era arisca, los palos la hicieron).

Y bien, tal vez no sea amor… pero igual me casaba por una green card. Total…..

 

Voto de Silencio

julio 18, 2010

La casa se siente sola, pareciera fría a pesar de que en Manhattan estamos a 28 grados Celsius (bueno, en realidad eso es gracias al aire acondicionado). Es muy triste el voto de silencio cuando es impuesto. Por convicción, aparentemente, es renovador; porque logras silenciar, una a una, las voces de tu cabeza como si estuvieras apagando cigarrillos en la arena. A pesar de ser una persona que ama su soledad y que ha aprendido a estar a gusto consigo misma, no teniendo con quien hablar me siento abandonada. Mi roommate tiene una semana de viaje, y parece que va a mudarse a los Hamptons. Bien por ella, pero a mi eso no me gusta, matarilerileró, a menos, de que me lleve.

Extraño a Eileen para poder desahogarme, “talking about boys, as usual”… pero no la tengo. La cruda de hoy me vio sola, y, la aprovechada, me tumbó de un solo golpe. Tomo mi corazón de vidrio y me lo estrelló en la cabeza. Y aun no se de qué me recupero, si de el alcohol o de ese “no saber que quiero”. Eso es lo que me duele: no saber si quiero hablarle o no. Racionalmente, estoy siendo sensata, y veo que esto es solo un rollercoaster built to crash. Emocionalmente, me siento una gallina por no querer tomar riesgos. To live is to be risk accepting, y si no los acepto, voy contra mis principios. Sí, a mi me gustan las cosas un poco al límite, porque mi personalidad no es limitada ;).

Ya lo sé, me lo dijo, soy bien “pinche rara”. A veces me veo en el espejo y encuentro en mis ojos el miedo de todas las veces: esto no va a funcionar. Yo no soy como los equipos de futbol que, muy al principio del mundial: creen que pueden ganar la copa, aun cuando saben que ese ha sido privilegio de solo unos cuantos. Es el optimismo del neófito. Pero, ¿qué lugar tiene en un perdedor consolidado? Ahora bien, siempre tenemos lugar para sucesos inesperados: España ganó la copa, y nunca lo había hecho. Yo no quiero querer porque ya se que esto no dura, no sirve, me va a acabar lastimando= profesías autocumplidas. ¿Miedo del portero ante el penalty?

A veces pienso que tengo un trastorno límite de la personalidad. Ya se que Gerardo dice que no, lo cual me tranquiliza, pero siento que se me va el pedo como a Ari Telch. Eso de estar estirando la liga un poco, y tal vez otro poco más, es lo mío. Mi vida, mi entorno, la ciudad, los amigos… todo se presta para que caiga en ese juego.

Este ultimo mes, como todos, me la he pasado viendo el futbol. Yo, que era el anticristo del deporte, ahora veo los partidos hasta estando sola en mi cuarto. Quién lo hubiera dicho.

Además, en mayo fue el momento de dejar el dorm de NYU y conseguirme un departamento en forma. Gracias a mi buen Alex, conseguí un depa en el East Village con roof deck, una roommate increíble y un pequeño perrito.

Giddeon es un grifón de Bruselas como de 20 cm, sumamente cagado. Eileen, mi roommate y “mamá” de Gids, es una tipaza. Ex modelo y diseñadora de interiores, obsesiva de la limpieza y la VP del dog run de Tompkins Square Park. Aunque es originaria del midwest, tiene 15 años viviendo en NY y me ha enseñado cosas de local que obviamente aun no conocía. Awesome.

Al principio, conociendo mi paciencia, creí que al perro lo iba a acabar pateando. Ahora, cuando no lo veo, lo extraño. Me encanta jugar con él y luchar para quitarle su pato de peluche. Me ladra, y le ladro de regreso… gruñe y le gruño. A veces Eileen ha de pensar que vive con una loc, pero que sin embargo, quiere a su perro. Y creo que él también me quiere a mi, porque cuando Eileen le dice “do you want to see Ale?” se emociona, mueve su colita y para las orejas… tan lindo.

Una vez, mi amigo Rorris me dijo que si me gustara el futbol y los perros sería la mujer perfecta… mmmm. Será que ya lo he logrado? Jajaja creo que para eso faltarían ajustar “algunos” detalles más (como que se me va el pedo como a Ari…)

Además, este mes he estado de vuelta a la vida laboral no remunerada, o sea, de vuelta al pro Bono. Creí que eso lo había dejado cuando estuve en campaña, pero no. Estoy de Intern en Promexico NY, trabajando en algo a lo que nunca pensé dedicarme: inversión y comercio exterior. Sin embargo, con la situación actual, es bueno saber de todo (aunque creo que sería mejor aun si pusiera un puesto de quesadillas estilo Comal Francés en Central Park).  Aunque al principio lo odiaba (todos los días me levantaba y me preguntaba, “Dios… ¿pero por qué estoy haciéndome esto?”) ya le he encontrado el gusto. A veces pensando que estoy aprendiendo (¿qué? Pues eso si no se aún), que es entretenido y los coworkers muy simpáticos, pero creo que el mejor incentivo es que Midtown East es Man Heaven. No hay nada mejor que hacinarse en un vagón del metro lleno de chicos guapos, todos uniformados con su camisita azul y recién bañados por la mañana. Aunque la dating scene en Manhattan sea la más difícil de todas (estadísticas de Sex and the City: 7 mujeres por cada hombre soltero y straight), el eye candy siempre es una razón suficiente para pararse.

Doctor Madness

abril 11, 2010

Después de ir al gimnasio y comer enfermamente saludable y seguir subiendo de peso, creo que algo no estuvo funcionando bien. El peso es algo mucho más complejo de lo que mucha gente cree. Si, obvio comer bien y a tus horas, y hacer ejercicio. Pero hay veces que pese a eso, las cosas no funcionan. Y es frustrante.

Empecé entonces a enciclarme en una dinámica malévola que conozco bastante bien. Comer pollo asado con ensalada y agua simple, ir al gimnasio cada vez mas, frustrarme, angustiarme, y al final, el cortisol acaba hasta arriba y es más difícil perder peso. Fue un deja vu. Francamente me costó demasiado aprender a relajarme con eso, como para que lo empiece a perder con unos cuantos kilos de viaje. Y pues, ya se que mi pedo es hormonal, para que hacernos tarugos.

Así que para aprovechar mi seguro médico, decidí hacer una cita con la endocrinóloga del servicio médico de estudiantes en NYU. O sea, NYU es una buena escuela de medicina y muchos paisanos vienen a tratarse sus males acá, así que asumí absurdamente que iba a ser buena.

El servicio médico gringo apesta. Y déjenme decirles que el mentado Health Care Reform no piensa cambiarlo, sino expandirlo a quienes no tienen acceso. Suena bien, y por eso tanto pseudo-demócrata (que cree que nada más porque no son Bush son buenos, pero yo lo dudo mucho) lo apoya.

Primero, tienes que pasar con el médico general para que te refiere. Me tocó una doctora coreana (apellidada Park, obvio, como todos los coreanos en EU) que casi llora con mi historia, con todo lo que he me he tomado (la sibutramina, el dostinex, el diurético, los complementos naturistas y demás, anticonceptivos, antiinflamatorios, analgésicos, antidepresivos… you name it). Y pues obvio con tal referencia me manda a hacer pruebas del hígado… que salen mal. Me lleva la que me trae, lo que me faltaba. Tanto chocho me acabó el higado. Así que la doctora se estresa y me llama para avisarme, y de paso me estresa a mi. Pues que necesito hacerme un ultrasonido del hígado. Voy con un doctor indio al ultrasonido… estresada como si fuera a ver si era niña  niño…  “briith, oooldit… yor liver luks fain, no, I see notinrong”. Bueno, por lo menos no fue nada..

Le mandan mi ultrasonido a la coreanita y me vuelve a llamar toda estresada, no que ahora otra vez quiere pruebas de sangre porque salio normal el hígado. Que la chingada… pues ahí voy, otra vez a que me picoteen. Y otra vez salen alterados. Así que me manda con el gastroenterologo, quien no hizo mas que preguntarme más cosas, leer mi expediente y ooobvio, más pruebas de sangre. Y estas, ahora sí, salieron “mágicamente” perfectas. Peero, here’s the catch, encontraron algo de autoinmune y me mandaron con el reumatólogo. Qué??? Reumas??? Ok, this has to stop.

Pero ese no era mi “primary concern”, sino mi desmadre hormonal. Así que voy con la endocrinóloga. Una “güera” que se pinta las raíces de negro, sin bata de doctor y un vestido negro, cortísimo y embarrado. No la chingues, ESA es mi doctora? Pues ni que estuviera en el seguro.

Pues no, le cuento todo y ni me pela. Me dice, pues es que la gente como tu no sabe contar bien las calorías, por que no vas a Jenny Craig? Qué??  A ver, creo que no entiendes, he estado toda mi vida haciendo dietas, créeme que se que hacer….así que me dice, “Bueno, ve con la nutrióloga”. Ok, dije, no perderé nada. Así que fui con la nutrióloga, que me acabó diciendo…. Pues no hay nada que le pudiera cambiar a tu dieta normal, creo que comes muy pocos carbohidratos. Mmmm, si tu lo dices.

Pues regreso a las 3 semanas, como me pidió la vieja, y  me dice: “pues tus análisis salieron bien, pero estas baja en vitamina D, como todos los neoyorkinos”.

Aunque ud no lo crea, esta es la receta de mi "doctora"

Y anota en una hoja de calendario….. Vitamina D, comprar en Duane Reade o CVS.. “not those funky stores you go to”…OK, esta es mi receta? Hasta al estudiante que estaba con ella en el consultorio sintió el escalofrío de la pena ajena.

Si, así fue el vía crucis…. Sigo sin respuestas y sigo hecha un cerdo. Esperemos que el nuevo medicamento que me mando la endocrinóloga pendeja sirva de algo. Como sea, ya me dejé de estresar. Creo que al final, la vida es más que estar luchando por estar “perfecto”. El cuerpo es un ente vivo, no una máquina. Hay que dejarlo respirar (literal  y metafóricamente) y que aprenda también a curarse solo. :)

Aunque los propósitos de año nuevo no se cumplen, nunca es tarde para intentarlos. Así que, después de escuchar varios comentarios poco halagadores de mi cuerpecito de gallina (que pasó de estar “sabrosón” a estar medio sobrado de carnes) decidí que era bueno regresar al buen camino.

Para empezar, nunca es fácil vivir en Estados Unidos porque la gente, por muy vegan y health-conscious que sea en Nueva York, sigue tragando como cerdo. Y a mi comer me encanta. La verdad todo se mantuvo relativamente bien hasta que decidí echar la weba-yor… o sea, no cocinar y comer en el diner (claro, con todas las papas fritas que esto implica) y no ir al yoga. Así pues, cuando en diciembre fui de regreso a México, la azafata de Aeroméxico me pregunta “está esperando bebé?”… Yo cargada con maleta, laptop, mochila, bolsa y compritas del duty free pensé por un momento (tal vez dos) decirle “si tengo dos meses”  a ver si me ayudaba. Pero no, nada más atiné a decirle “no, nada más estoy gorda” y quemarme con cualquier prospecto que pudiera haber en primera clase mientras caminaba dignamente hacia gayola.

En fin, por eso ya estoy yendo al gimnasio, nada más para pasar puras vergüenzas. Primero, por traer mi camiseta de los Texas Longhorns y no saber un pito de americano. Yo tratando de verme bien cool en la caminadora y que llega un hottie dizque a hacerme plática diciéndome “noo es que el último cuarto fue bien cardiaco cuando bla bla bla” y yo decirle…”mmmm no lo vi” con mi sonrisa culposa en la cara (¿y por qué culposa? Quien sabe, si nada me obliga a que me guste semejante deporte). Chale, después de eso caí de la gracia de los instructores por ser el anticristo del deporte en el santuario del deporteismo (jajajaja).

Pero eso si, el peoooor fue que ahora que muy amablemente llego un “personal trainer” a quererme vender sus servicios en promoción a solamente 950 dls por 10 sesiones de una hora. Y para convencerme de lo mucho que lo necesito me midió la grasa corporal con un aparatito que me escupió un porcentaje altísimo,  y todavía me dice…. uuyyyy pues estás a nada de la obesidad… Mta, gracias por el cumplido eh ahora si me siento bieeeen motivada. Estoy empezando a pensar en usar mi beca en esto: 950 para el entrenador y 50 para comidas en un mes, y si así no bajo ¡ya no baje nunca!

En fin, como es obvio, al final no habrá nada de entrenador. No podré sentirme Madonna de petatiux.

Spare some hotness?

febrero 1, 2010

Ya se que la tele y yo juntas somos un peligro. Pero el otro día estaba echada en mi cama, viendo la tele y presencié esta maravilla.

Y dije naaa… eso lo tengo que probar. Así que llegué el sábado a mi clase de S Factor en la W23rd, muy a pesar de caminar  varias cuadras en el congelante frio de -10. En el lobby había zapatos de plataforma de 15 cm (lo que uno generalmente llama zapatos de teibolera), shortsitos a media nalga, tangas con plumas, disfraces… y lleno de viejas que también habían visto a Martha Stewart jaja.

Empezó la clase, bajaron las luces hasta quedarnos solo con un par de velas y luces rojas. Las maestras nos pusieron un calentamiento (en tooooodo el sentido de la palabra), musica de table y ooobvio, el momento esperado: treparse al tubo. Al principio acabas azotando, obvio. Pero después de varios intentos, todas las oficinistas, estudiantes, amas de casa… todas eramos un as con el helicoptero ;)

No tengo que explicar entonces porque todavía hoy me duelen los brazos como la fregada. No se si vaya a regresar, porque luego dejan tarea y no tengo con quien practicar, pero eso si…. seguro quiero brazos de teibolera.. No maaaaamsss!!

Can opening 2010

enero 28, 2010

Si, tarde pero he vuelto!  Se nos acabó un año, empezó otro con todo y tragedias. Haití no solo es el país más pobre de Latinoamerica, que no obstante esta compartiendo la isla con República Dominicana, no tiene ni la décima parte del desarrollo de estos últimos. Joder… es una isla y no la pueden usar de Puerto, no tienen fauna marina ni flora a causa de un pésimo manejo medio ambiental de años. Mientras que, del otro lado, en Punta Cana tienen resorts, campos de golf y sobre todoooo tienen a Juan Luis Guerra. No obstante la desgracia de este pobre país,  empiezan el año con el peor terremoto de su historia.

Haití nos va a necesitar estos meses, pero también los próximos años. No se va a reconstruir fácilmente y habrá que donar mucho mucho dinero, y ahora si, confiar en las instituciones internacionales (que bien, si es como rezarle a San Judas Tadeo, a veces si hacen el milagrito). Mi solución, poco ortodoxa es que primero le cambien el nombre a Haiti (está maldito empezando por el nombre, no puede ser bueno algo que tiene HATE en su nombre) por Loveti. Segundo, que lo cedan como protectorado a República Dominicana para que ahora si tengan toda la isla, porque ellos si han hecho las cosas bien.

Por otro lado, este enero cumplo un año de tener una relacion estable conmigo misma. Si, empezó duro… nada de lo que vale la pena empieza ni termina fácil. Empezó con un golpe, fuerte… “The can opener always hurts”, dice David Wolffe nutriólogo, “raw foodist” y tree hugger neoyorkino.

Desde que la lata se abrió he visto, sentido y vivido con todos mis sentidos. Tal vez ese era el propósito, dejar que se fueran de mi hábitos y personas que sirvieron su propósito… pero que ya no son. A los que fueron y regresaron, y a los que se fueron for good les doy las gracias.  El abrelatas abrio también mi corazón y mis ojos a la luz….esto todo se nos va a acabar in a heartbeat… so make this heartbeat last long. Ama, respira, vive.. que no sabemos cuantos segundos nos quedan.

Gracias a todos los que, a pesar de mi abandono, siguieron entrando a este blog. La verdad es que las vacaciones estuvieron intensas. Amé Panamá, Colombia, Costa Rica y el Caribe holandés…. Este año Nuevo fue la conjunción de luna llena, eclipse solar, cariño familiar, y una enooooorme energía Latina. Así hay no falla… This will be the best year ever!!!

Ghosts of ex boyfriends past

noviembre 12, 2009

Antes que nada, agradezco a Alesy por su terapia cibernética del otro día. Viniendo de una mujer felizmente casada, eso de “ya te llegará el bueno” podría haber sonado hasta ofensivo. Sin embargo, creo que mi amiga va por buen camino, aunque hace unos años no podría haber dicho eso. Ya alguna vez Pau y yo hicimos una apuesta (que yo gané pero que nunca pude cobrar) sobre si podría ella soportar todo un año “portándose bien”. Por su puesto, yo gané porque dije que no. Sin embargo, las cosas cambian y las fuerzas se reacomodan, pero eso sí, su complejo de vedette (diría Lola) no se le quita. He aquí tu mención especial chulis!! (ahhhh y por cierto, ven El Pantera que ahí sale mi guapa amiga).

A veces como cuesta entender las cosas, definitivamente. No importa cuanto hayas trabajado en tí siempre regresa el diablito al hombro a hacerte preguntas indeseables que te trastornan el resto del día, o de la semana, o a veces más si es que lo dejas.

2009 fue el año de reencuentros con mi pasado. Específicamente , de volverme amiga de mis ex cuando siempre había criticado a quienes lo hacían. Tal vez “criticar” no es exacto (¿que tiene eso de criticable?)  más bien me producía un extrañamiento. ¿Alguien a quien quisiste más que un amigo puede regresar a ser un amigo? O bien, puedes empezar a quererlo como algo que fue y que ahora se volvió como un amigo de la infancia, o un primo, o si quieres, hasta un hermano. No se, eso me confunde mucho.

Primero, empezó lo bizarro cuando pude hablar de mis rompimientos traumaticos con Cesarito. Intentamos ser amigos justo después de cortar y fue un desastre. Ahora, con ciertos años de por medio, creo que ha sido mucho más fácil. El segundo, Constantine, aparece por el facebook después de 13 años de que anduvimos. Y aunque fue mi novio de chocolate (vamooos a los 15?) cuenta también como el “fantasma del pasado”.  Ahora (y por que no) ya somos amiguis y hablamos de todo: desde mis tonterías sobre la era de Acuario, el 2012, hasta su divorcio.

Ahora, el que me faltaba, Sergio, regresa para decirme lo importante que fui en su vida, lo mucho que me quiso y me sigue queriendo… PEEEROOO, que ya se me casa. A mi, por cierto, me da mucho gusto. Sin embargo, no se quita esa sensación de que pude haber sido yo.

Esa gota amarga/salada en el agua que suele correr desde mi ojo hasta el vaso cuando le abro la llave. Y otra vez el demonio… ¿si todos me han reconocido como una “gran novia”, por que estoy sola? ¿Qué hay de malo en mi? Tal vez nada, tal vez todo. Tal vez ser como soy, pero si ser como soy es delito… arrest me. Me quiero así. Habrá que mentalizarse a que “a lo mejor viene el bueno”, pero que puede ser que no. A mi la psíquica angelical me dijo que veía soledad en mi lectura de tarot. “Bueno, mejor sola que mal acompañada” le dije.  Jajaja pero eso si, ella dice que no hay nada que no se arregle con un baño de agua de coco ¿qué no?

Lista de cosas por hacer:

octubre 25, 2009

Sumo otro gran fin de semana a la colección y la oportunidad de tachar varias cosas en mi lista de “Things to do in NY” y “Things to do before I’m 30”.  Con la excelente compañía del buen Vic, salí a hacer mi deporte favorito: explorar Nueva York.

Esta vez cruzamos el puente de Brooklyn a pie. Es increíble verlo de noche, voltear a un lado y al otro y ver agua, acero, luces, y hacia arriba las estrellas. Voltear al cielo con los brazos arriba, sentir el viento y dar gracias una y otra vez por estar aquí.

Luego, volteas a tu izquierda y una bicicleta casi te arrolla, volteas en frente y ves a dos personajes viniendo hacia a ti: un hombre con barba, sombrero o kipá, y una esposa de 18 años vestida de negro, con flats, falda larga y peluca, y sabes, inequívocamente, que vienen de Brooklyn.

Además, pese al inesperado cambio en el estado del tiempo, y la lluvia mamonamente fuerte que tuvimos ayer, fuimos al teatro. Con semejante lluvia, me estaba entristeciendo del hecho de que no tengo pareja… sobre todo porque si pasaba Noe en su arca no me iba a levantar porque solo lleva animales de dos en dos jaja.

Por otro lado, tal vez sea la persona con más suerte en Manhattan (bueno, después del que se saque el lotto). Íbamos Vic y yo, con nuestro roto presupuesto de estudiante, a ver si había boletos de student rush para ver Hamlet con Jude Law. Obviamente, ya no había. Pero en la taquilla habíamos solo tres personas y la señora que estaba antes que nosotros nos dice, ”yo les vendo los míos porque hoy no voy a poder llegar y ya compré para mañana”. Yo no lo podía creer, además, a precio de estudiambres. Acabamos pagando 35 dls por unos boletos de 120, para ver al papacito de Jude Law… y gracias a Dios me di cuenta que, pese a las muy malas películas que ha hecho, es un excelente actor. Además, Shakespeare sí era un genio.  No puede ser que, casi 500 años después sus obras sigan montándose, tal cual,  y sus temas sean sumamente actuales, sus personajes perfectamente bien retratados, y sus chistes sean de una genialidad sutil y hermosa. Un pinche genio, la verdad… Hamlet me rayó, la recomiendo ampliamente (pero también recomiendo ampliamente leer los Sparks Notes antes si no se es muy English Proficient).

Fue un gran fin… sin duda, y respecto a las cosas que hacer antes de los 30  no entraré en detalles… vamos, no queremos herir susceptibilidades. Sin embargo he aprendido varias cosas:

  1. Los hombres también pueden ser hartantes cuando son demasiado “sweet”. Puta madre… cuando conoces a alguien y en la siguiente semana te habla y bombardea con mensajitos cual si fuera spam de enlarge your manhood puedes cambiar tu idea de “es que los hombres no son así” en 180 grados.  No, hay que mantener un poco el misterio man, definitivamente tiene que leer el “¿Por qué los hombres aman a las cabronas?” y aplicarlo a su caso. No necesito aclarar que “lo nuestro duró lo que duran dos peces de hielo en un whiskey on the rocks”… aunque ni siquiera hubo algo antes de que el hombre me empezara a estresar.
  2. La segunda… never leave your man alone.
  3. La tercera, never trust a man….
  4. Y la cuarta, que sólo los pingüinos son fieles, y…¿ acaso conoces algún wey que parezca pingüino? Además el “cáncer de dedo” parece que tiene cierto appeal. Check on that one, el próximo wey que se me acerque espero que sea soltero aunque tenga, 15 años jaja.
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