Propósitos de año nuevo a mediados de febrero
febrero 10, 2010
Aunque los propósitos de año nuevo no se cumplen, nunca es tarde para intentarlos. Así que, después de escuchar varios comentarios poco halagadores de mi cuerpecito de gallina (que pasó de estar “sabrosón” a estar medio sobrado de carnes) decidí que era bueno regresar al buen camino.
Para empezar, nunca es fácil vivir en Estados Unidos porque la gente, por muy vegan y health-conscious que sea en Nueva York, sigue tragando como cerdo. Y a mi comer me encanta. La verdad todo se mantuvo relativamente bien hasta que decidí echar la weba-yor… o sea, no cocinar y comer en el diner (claro, con todas las papas fritas que esto implica) y no ir al yoga. Así pues, cuando en diciembre fui de regreso a México, la azafata de Aeroméxico me pregunta “está esperando bebé?”… Yo cargada con maleta, laptop, mochila, bolsa y compritas del duty free pensé por un momento (tal vez dos) decirle “si tengo dos meses” a ver si me ayudaba. Pero no, nada más atiné a decirle “no, nada más estoy gorda” y quemarme con cualquier prospecto que pudiera haber en primera clase mientras caminaba dignamente hacia gayola.
En fin, por eso ya estoy yendo al gimnasio, nada más para pasar puras vergüenzas. Primero, por traer mi camiseta de los Texas Longhorns y no saber un pito de americano. Yo tratando de verme bien cool en la caminadora y que llega un hottie dizque a hacerme plática diciéndome “noo es que el último cuarto fue bien cardiaco cuando bla bla bla” y yo decirle…”mmmm no lo vi” con mi sonrisa culposa en la cara (¿y por qué culposa? Quien sabe, si nada me obliga a que me guste semejante deporte). Chale, después de eso caí de la gracia de los instructores por ser el anticristo del deporte en el santuario del deporteismo (jajajaja).
Pero eso si, el peoooor fue que ahora que muy amablemente llego un “personal trainer” a quererme vender sus servicios en promoción a solamente 950 dls por 10 sesiones de una hora. Y para convencerme de lo mucho que lo necesito me midió la grasa corporal con un aparatito que me escupió un porcentaje altísimo, y todavía me dice…. uuyyyy pues estás a nada de la obesidad… Mta, gracias por el cumplido eh ahora si me siento bieeeen motivada. Estoy empezando a pensar en usar mi beca en esto: 950 para el entrenador y 50 para comidas en un mes, y si así no bajo ¡ya no baje nunca!
En fin, como es obvio, al final no habrá nada de entrenador. No podré sentirme Madonna de petatiux.
Spare some hotness?
febrero 1, 2010
Ya se que la tele y yo juntas somos un peligro. Pero el otro día estaba echada en mi cama, viendo la tele y presencié esta maravilla.
Y dije naaa… eso lo tengo que probar. Así que llegué el sábado a mi clase de S Factor en la W23rd, muy a pesar de caminar varias cuadras en el congelante frio de -10. En el lobby había zapatos de plataforma de 15 cm (lo que uno generalmente llama zapatos de teibolera), shortsitos a media nalga, tangas con plumas, disfraces… y lleno de viejas que también habían visto a Martha Stewart jaja.
Empezó la clase, bajaron las luces hasta quedarnos solo con un par de velas y luces rojas. Las maestras nos pusieron un calentamiento (en tooooodo el sentido de la palabra), musica de table y ooobvio, el momento esperado: treparse al tubo. Al principio acabas azotando, obvio. Pero después de varios intentos, todas las oficinistas, estudiantes, amas de casa… todas eramos un as con el helicoptero
No tengo que explicar entonces porque todavía hoy me duelen los brazos como la fregada. No se si vaya a regresar, porque luego dejan tarea y no tengo con quien practicar, pero eso si…. seguro quiero brazos de teibolera.. No maaaaamsss!!