Nostalgias decembrinas

diciembre 2, 2008

Cuando uno se va acercando cada vez más a los terribles treintas empieza a hacerse cuestionamientos fuertes sobre a dónde vas, quién eres y todas esas preguntas que no tienen respuesta y que,  según nosotros, el último en preguntarse fue Sócrates. Y aunque, por supuesto que no quieres envejecer, también sabes que es inevitable… el año “se te va más rápido”, todo se te hace caro y además te gusta reclamar para que te den un buen servicio. Aaahhh esos tiempos donde te conformabas con un servicio del asco, donde el mesero se daba una vuelta a tu mesa cada año bisiesto exigiendo propina han quedado muy, muy atrás. Ahora te gustan los lugares donde se pueda “platicar”. Mix FM tomó el lugar de Universal (los clásicos de clásicos)… y todavía hay veces que a Reactor le dices Radioactivo.

Por supuesto que no hay lugar para atascarse con el galán en la sala de la casa con los papás arriba, o en el auto, o donde fuera, y poder vestirte en menos de un minuto y hacer como que no pasa nada aun cuando respiras “levemente” agitado (ahh es que… son muchas escaleras). No, no. Ahora ya dejaste las esporádicas visitas al Pirámides (o al K20 o al Palo Alto, dependiendo de los rumbos por donde uno viva) por tooodo un departamento (de soltero de preferencia, si no, el shock de envejecer se potencia). Ya no tienes un jacuzzi en medio del cuarto, ni la posibilidad de pedir la suite con alberca, pero sí tienes una cocina, refri y hasta centro de lavado (no hay momento en el que uno se siente más adulto que cuando paga su centro de lavado)…. Además ya no te paras a media noche para vestirte e irte a tu casa, sino que te despiertan los ronquidos de susodich@ por ahí de las 9:30… por que por más que lo quieras, tu capacidad para dormir hasta las 2 o 3 de la tarde se ha ido para siempre.

panten

Tu rendimiento con el alcohol de bajo presupuesto (llámese Bacardi blanco, Oso negro o similares) es nulo… ahora te dan cruda, y mira que una cruda que casi te mueres… Si eres hombre, cuando eres treintañero, tu cantidad de pelo es inversamente proporcional al tamaño de tu panza. Las mujeres, en cambio, es cuando empezamos a conocer de las bondades de la crema de ojos, y ya te resignas a aceptar que te digan “señora” y que en el Palacio (para empezar… que vayas a COMPRAR al Palacio) las vendedoras ya te ofrezcan las cremas de arrugas para ti y no “para que se la de a su mamá”.

Ahora bien, aunque parezca que no, no todo está perdido. Dicen que los 30 son los nuevos 20. Siempre hay la esperanza de que las horas de oficina donde dejaste tu juventud y belleza sean recompensadas con un salario que haga que te alcance para ir armando tu fondo para botox… o bien, armar un estilo único con el que puedas afirmar “mi propósito de los treinta es que me llamen vintage y no oldie”.

3 comentarios to “Nostalgias decembrinas”

  1. pp said

    Ya era hora que publicaras algo reina, recuerda q mi periodo de atención es reducido, y en este mundo con tantas ofertas para perder el tiempo me puedo perder en otros blogs!!!!

    Jaja, ya te epstraniaba corazón!!!!

    ØØ7

  2. Camila said

    Pero lo peor de todo y lo que mas te hace reflexionar, es lo mal que le está haciendo a tus amigos envejecer….

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