Lista de cosas por hacer:

octubre 25, 2009

Sumo otro gran fin de semana a la colección y la oportunidad de tachar varias cosas en mi lista de “Things to do in NY” y “Things to do before I’m 30”.  Con la excelente compañía del buen Vic, salí a hacer mi deporte favorito: explorar Nueva York.

Esta vez cruzamos el puente de Brooklyn a pie. Es increíble verlo de noche, voltear a un lado y al otro y ver agua, acero, luces, y hacia arriba las estrellas. Voltear al cielo con los brazos arriba, sentir el viento y dar gracias una y otra vez por estar aquí.

Luego, volteas a tu izquierda y una bicicleta casi te arrolla, volteas en frente y ves a dos personajes viniendo hacia a ti: un hombre con barba, sombrero o kipá, y una esposa de 18 años vestida de negro, con flats, falda larga y peluca, y sabes, inequívocamente, que vienen de Brooklyn.

Además, pese al inesperado cambio en el estado del tiempo, y la lluvia mamonamente fuerte que tuvimos ayer, fuimos al teatro. Con semejante lluvia, me estaba entristeciendo del hecho de que no tengo pareja… sobre todo porque si pasaba Noe en su arca no me iba a levantar porque solo lleva animales de dos en dos jaja.

Por otro lado, tal vez sea la persona con más suerte en Manhattan (bueno, después del que se saque el lotto). Íbamos Vic y yo, con nuestro roto presupuesto de estudiante, a ver si había boletos de student rush para ver Hamlet con Jude Law. Obviamente, ya no había. Pero en la taquilla habíamos solo tres personas y la señora que estaba antes que nosotros nos dice, ”yo les vendo los míos porque hoy no voy a poder llegar y ya compré para mañana”. Yo no lo podía creer, además, a precio de estudiambres. Acabamos pagando 35 dls por unos boletos de 120, para ver al papacito de Jude Law… y gracias a Dios me di cuenta que, pese a las muy malas películas que ha hecho, es un excelente actor. Además, Shakespeare sí era un genio.  No puede ser que, casi 500 años después sus obras sigan montándose, tal cual,  y sus temas sean sumamente actuales, sus personajes perfectamente bien retratados, y sus chistes sean de una genialidad sutil y hermosa. Un pinche genio, la verdad… Hamlet me rayó, la recomiendo ampliamente (pero también recomiendo ampliamente leer los Sparks Notes antes si no se es muy English Proficient).

Fue un gran fin… sin duda, y respecto a las cosas que hacer antes de los 30  no entraré en detalles… vamos, no queremos herir susceptibilidades. Sin embargo he aprendido varias cosas:

  1. Los hombres también pueden ser hartantes cuando son demasiado “sweet”. Puta madre… cuando conoces a alguien y en la siguiente semana te habla y bombardea con mensajitos cual si fuera spam de enlarge your manhood puedes cambiar tu idea de “es que los hombres no son así” en 180 grados.  No, hay que mantener un poco el misterio man, definitivamente tiene que leer el “¿Por qué los hombres aman a las cabronas?” y aplicarlo a su caso. No necesito aclarar que “lo nuestro duró lo que duran dos peces de hielo en un whiskey on the rocks”… aunque ni siquiera hubo algo antes de que el hombre me empezara a estresar.
  2. La segunda… never leave your man alone.
  3. La tercera, never trust a man….
  4. Y la cuarta, que sólo los pingüinos son fieles, y…¿ acaso conoces algún wey que parezca pingüino? Además el “cáncer de dedo” parece que tiene cierto appeal. Check on that one, el próximo wey que se me acerque espero que sea soltero aunque tenga, 15 años jaja.

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